USOS DEL FLÚOR

Los compuestos de flúor tienen muchas aplicaciones:

Aditivo para pastas dentales
Refrigerante para neveras Resina Antiadherente

Enriquecimiento de uranio (UF6)

El uso de flúor en los dentríficos se utiliza como inhibidor enzimatico y reduce la flora cariogena. Se encontró que el flúor se une con firmeza a varios iones de calcio cerca de la superficie del diente y los ancla retardando el proceso de deterioro de los dientes.
La penetración del flúor en el diente no es muy profunda por lo cual se requiere aplicación reiterada y de allí el beneficio de los dentríficos que contienen flúor. Una alternativa, pero en dosis que no excedan los niveles tóxicos, es la fluoración de la sal; en exceso el flúor mancha los dientes (fluorosis) y posiblemente causa otros problemas.
Ciertamente los niños deben emplear cremas dentales con flúor y consumir agua enriquecida con dosis bajas de flúor; empíricamente hoy sabemos cuán benéfico ha sido el flúor.

Los clorofluorocarbonos, ciertos líquidos o gases inodoros y no venenosos, como el freón, se usan como agente dispersante en los vaporizadores aerosol y como refrigerante. Sin embargo, en 1974, algunos científicos sugirieron que esos productos químicos llegaban a la estratosfera y estaban destruyendo la capa de ozono de la Tierra. Con la confirmación de estos descubrimientos al final de la década de 1980, la fabricación de esos productos químicos empezó a eliminarse por etapas. Otro producto químico, el teflón, un plástico de flúor muy resistente a la acción química, se usa ampliamente para componentes en la industria automovilística, y también como recubrimiento antiadherente de la superficie interior de las sartenes y otros utensilios de cocina con el fin de reducir la necesidad de grasas al cocinar. Muchos compuestos orgánicos de flúor desarrollados durante la II Guerra Mundial mostraron un amplio potencial comercial. Por ejemplo, los hidrocarburos líquidos fluorados derivados del petróleo son útiles como aceites lubricantes muy estables. El hexafluoruro de uranio, que es el único compuesto volátil del uranio, se usa en el proceso de difusión gaseosa para proporcionar combustible a las plantas de energía.